Un destino perdido (parte 3)
Ocenetl los llevó por un sendero fuera del pueblo y lentamente el aire comenzó a cambiar, conservaba esa sensación de misterio pero ahora los tres viajeros sentían con fuerza en sus mentes, la idea de que ya no habría marcha atrás. -Preparen sus ojos-dijo Ocenetl con decisión- comenzarán a ver lo que realmente hay aquí, y quizás, si son incrédulos, sentirán ganas de dejar salir un grito que sólo les hará comprender que lo que ven no es parte de su imaginación. Los tres asintieron con la cabeza y se acercaron a un camino que cortaba una colina. Ocenetl les hablaba de lo importante que era para su pueblo el cambiar lo posible acerca de ellos mismos, pero dejar que la naturaleza siguiera su instinto de cambiar por sí misma. En eso Alejandro volteó hacia la colina y casi perdió la respiración, mirándolo fijamente había otro jaguar, más grande de los que había visto alguna vez en el zoológico. El jaguar clavó su mirada en los ojos de Alejandro mientras caminaba, no con miedo ni co...