Un maletín frágil
Su presencia es perceptible, pero indiferente a la vista común. Caminando sobre una avenida principal va un hombre a paso acelerado. Es un hombre alto y delgado, con su cabello negro oscuro bien recortado. Viste elegantemente, con un traje negro y corbata de un tono rojo marrón, una combinación que de vez en cuando se ve en esas tiendas de ropa de los suburbios. Su cara estaba demacrada. Las cuencas de sus ojos sobresalían, tenía un gesto de cansancio excesivo y el gesto de su rostro mostraban una clara amargura. Caminaba mirando con desprecio cada centímetro de acera que pisaba. En su mano derecha cargaba un maletín, un maletín raído y viejo de tamaño mediano. Parecía tener un peso importante, porque el hombre parecía cargarlo con dificultad. No le importaba que ese día el clima estaba templado y apacible, ni que era un día particularmente silencioso. Durante su trayecto pasó al lado de algunos parques viejos, parques que sólo podían llamarse así por el pasto que crecía sin medida y...