Cosmogonía
COSMOGONÍA Dicen que en otros lugares se puede contar el tiempo, de manera estable y predecible, que pueden establecerse ciclos para ciertas cosas. Eso da más certeza, permite llamar a las cosas por su nombre y saber de mejor forma cuál es nuestro lugar. Pero aquí eso no puede medirse, porque el cambio es tan constante, repentino o cadencioso, que nadie se atreve a establecer algo como guía. Nos movemos en una serie de lugares y circunstancias que no permanecen por mucho tiempo. No podría definir cuántos vivimos en estas tierras. Hay unas diez o quince personas que he visto a menudo desde que llegué aquí, sin saber por qué. Pero en ocasiones parece vivir a nuestro lado una multitud mucho mayor, bulliciosa, desordenada y vociferante. En otras el silencio es muy penetrante, no somos capaces de vernos más que a nosotros mismos o reconocer apenas nuestra propia identidad. Algunas personas cambian de nombre repentinamente. En este mundo no hay científicos que intenten explicar...