Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2019

Habitación Roja

Imagen
HABITACIÓN ROJA Vi que apretabas tus labios cada que pasábamos por una curva, aunque llevamos un rato por un camino recto. Ignoras lo gris del cielo, así como las nubes que casi besan la tierra y nos envuelven poco a poco. Callo, y callas. La misma música se va a ninguna parte. Tomo con fuerza el volante, respiro y te miro de reojo. No creo que estés aquí, pero estás. Suspiramos al mismo tiempo. Tu risa está ausente pero mi ansiedad crece a cada momento. No sé dónde tengamos que parar. Quizás ni siquiera no nos persiguen, pero seguro que nos maldicen. Vamos malditos, pero juntos. No nos guía el miedo, sino la necesidad de escapar. Tal vez por unos días, o quizás por mucho más tiempo. Allá en la ciudad, en los edificios, estamos vetados. Nos escabullimos en el momento justo, como un espejismo. Pero nuestra ausencia responderá todas esas preguntas a las que no pudimos hacer frente. A ratos tus ojos se cierran y tu mandíbula se relaja. Tu cabello de cascada tropical oscura ...

Los Rotos

Imagen
LOS ROTOS El crujido violento en el piso hizo voltear a todos. Los clientes veían el desastre y se miraban entre sí, con un leve gesto de horror pero a la vez con curiosidad por saber qué vendría después. Incluso alguien caminando en la cálida y ventosa tarde poblana se asomó al local de venta de talavera, extrañado por el acontecimiento. Los dueños del lugar, un hombre recio de pelo canoso con voluminosas cejas y una mujer de cabello crespo, salieron con gesto enfurecido contra el culpable. Y el culpable permanecía respirando con agitación, mirando al suelo esos trozos de cerámica con decorado azul. El joven, de piel morena y rostro ojeroso, no sentía ni culpa ni placer, a pesar de que él mismo había tomado el oneroso plato base de caprichosas formas albiazules y lo había azotado. Sentía curiosidad por las piezas regadas a sus pies, veía en ellas muchas tramas rotas que sólo se volverían polvo. El regaño de los locatarios lo sacó de la ensoñación. El dueño pedía el pago...