Quimera
QUIMERA Te deshice en un instante. Aplasté tu recuerdo, lo pulvericé con mis dedos y dejé que el viento se lo llevase a quién sabe dónde. Disminuí tu voz hasta que quedó opacada entre todas las conversaciones que me rodeaban. Escribí tu nombre por última vez, en un pedazo de tierra seca con una rama: lo borré con una pisada, llevé la vista a otra parte. Orgullosos y triunfantes mis pasos. Fingí que me mirabas marcharme enaltecido. Quizás a ti te importaba un carajo mi ritual y respirabas lejos de aquí. Tal vez dejaste sin aliento a alguien más: dejaste en su rostro púrpura una sonrisa bien dibujada. Lo condenaste a la perdición y él aceptó. Y yo podría aparecer como un enviado del futuro a advertirle de ti: jamás me creería, me llamaría miedo. El atardecer violento y rojizo que espanta a las nubes me recuerda a tu mirada: profunda, inteligente, bella y cruel. Recorro las hileras de árboles frente a mí con pasos inciertos, como una última memoria del devaneo de tus ...