Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2015

El Director

Imagen
EL DIRECTOR Vuelve a acomodarse en su silla cuando la puerta que está enfrente de él se cierra. Siente que el traje le aprieta un poco, pero no demasiado. Tiene las cosas que necesita, bien organizadas, en un gran escritorio que intercala madera y cristal. Notas dispersas y fotografías con personas que cualquiera reconocería en un segundo. Su nombre escrito y reluciente en una superficie metálica. Está en su oficina, en su trono. Ladea la cabeza y hace un gesto que revela toda la soberbia que lo acompaña desde que despierta hasta que se queda dormido en el sillón viendo televisión. Su celular suena, tal y como lo hace cientos de veces en el día. Se da el lujo de ignorar, mentir o persuadir en cada llamada y cada petición. Él se siente importante, los demás lo aceptan. Sabe que tiene poder: se enorgullece, se regodea y lo presume cada que quiere. Las “pequeñeces” que lo hicieron temer tanto en el pasado ya no tienen lugar porque ahora nada podría derribarlo. Se siente feli...

Hazen

Imagen
HAZEN Pobres de aquellos a los que los alcanzó aquella noche la lluvia, el viento y el frío. A nosotros no, no esta vez. Pudo ser que el torrente de agua que corría por las calles nos mojara hasta los huesos y que tu paraguas negro saliera volando por los aires en una leve distracción. No fue así. El caos del verano quedó fuera de ti, de mí. Dicen que no todos los deseos se hacen realidad. Es verdad. No importa la fuerza del pensamiento o las buenas intenciones: el capricho indescifrable del tiempo concede instantes, lágrimas, regocijo, frustración y de vez en cuando…esos deseos. Nadie me lo dijo y quizás habría sido disparatado creer que ocurriría. Eres impredecible, es tu naturaleza. Lo vi en tu caminar, en el aire que tu presencia cortaba y en tu mirada profunda pero distante. Tus palabras se amplifican en mis oídos y hacen reverberar mi piel. Y yo te respondo, escéptico y a la vez tentador. Nadie se deja caer, ni pierde el control…aún. El coqueteo es invento de los dos,...

Despertar

Imagen
DESPERTAR Sabes que no tienes opción. Como cada día, tienes que olvidarte del cansancio con el que despiertas para enfrentarte a un nuevo día. Si te quedas en cama, la vida se te va. Nada te levanta el ánimo. Sólo está la oscuridad antes del amanecer y tu reflejo en el espejo mientras observas tu rostro impasible y somnoliento. El agua en la cara, la cafeína y las pastillas raras que tomas  aseguran que no caigas por las escaleras al bajar de tu apartamento o que se te olvide llevar la cabeza. Tratas de pensar en el trabajo mientras te diriges a la parada del transporte público. Todo se vuelve desafiante y temes que tus capacidades se vean rebasadas por ese campo de batalla, al que tu jefe-grácil y sonriente-llama competencia. No falta quien te diga que no debes dudar de ti mismo, pero tú te conoces y no puedes confiar ciegamente. Cada mañana te encuentras gente desconocida en la parada. A algunos crees haberlos visto regresando a sus casas por las noches o comprando ...

Nauran

Imagen
NAURAN Van bajando cuidadosos la ladera del cerro: la tierra está suelta porque apenas hace unos minutos ha dejado de llover. Ambos encontraron refugio dentro de una pequeña cueva y desde ahí, en silencio, miraron como el cielo caía y los relámpagos fulminaban puntos lejanos a la distancia. El agua formaba riachuelos y caían por las cañadas hasta formar cascadas diminutas. La tormenta se fue tan rápido como llegó. Felipe y Luis tenían que continuar el camino hacia unos sembradíos a orillas del río antes de que oscureciera; si dejaban una vez más sin protección los cultivos, se quedarían sin cosecha para vender dentro de unas semanas y el hambre volvería a reinar, como en los tiempos de sequía. Sus estómagos no lo aguantarían otra vez. Luego de vadear una zona cubierta de magueyes, Luis se quedó mirando los cerros que tenía delante y aquellos más lejanos, altos y oscuros, cubiertos de nubes. Siempre había sentido curiosidad de explorarlos, pero el cansancio del trabajo dia...