Extrañados
EXTRAÑADOS ¿Si te llamara, vendrías? Aunque sea por nostalgia, para que inviertas tu tiempo libre en algo distinto a tus lecturas interminables, y que con ello calmes mis ansias de verte. Quizás no te diga nada, y tú calles como siempre por varios minutos antes de que tu mente pueda decir algo. Ven solo, con tu carga ligera, y tu cámara en mano como en los viejos tiempos. La última vez que te vi me contaste que tu vista se nublaba de vez en cuando, en esos momentos sólo veías mares nebulosos que lo cubrían todo. Andabas pálido, tus venas se transparentaban más de lo normal y tu flujo sanguíneo continuaba con más pereza que entusiasmo. Eras un hombre decadente, envuelto en tu misterio; yo, una mujer que le asustaba entenderte. Tu ausencia estos días y semanas está justificada. No supe nada de ti, aunque sabía que continuabas reacio con tus días y noches. Quise imaginar que pensabas en mí. Puedes culparme de muchas cosas, pero jamás de que no desperté algo en ti: fuese l...