Tiempo
TIEMPO ( Y Los Años) Diana está sentada en su sillón. Su mente inquieta se detiene unos instantes y concentra su vista en un punto ciego de la pared enfrente de ella. Algo la saca de su distracción y le hace sudar las manos; es el sonido de varias alarmas de relojes que rompen el silencio con su agudo estruendo. Son las tres de la tarde. Los deja sonar un rato, confía en que la despierten del letargo inconsciente en que ha pasado las últimas horas. Estira sus piernas con lentitud y apoya con fuerza sus delgados brazos sobre los bordes del sillón para ponerse de pie. Evade el espejo que tiene a su derecha por miedo y se dirige a detener cada uno de los relojes poco a poco. La sinfonía de alarmas termina. Diana mira por la ventana y sólo ve las calles que rodean a su edificio, con poca gente transitando como el martes cualquiera que es. Luego se sirve una copa de un vino tinto más que añejo, como si hubiese estado encerrado en una barrica por cientos de años. El sabor amarg...