Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2015

Tiempo

Imagen
TIEMPO ( Y Los Años) Diana está sentada en su sillón. Su mente inquieta se detiene unos instantes y concentra su vista en un punto ciego de la pared enfrente de ella. Algo la saca de su distracción y le hace sudar las manos; es el sonido de varias alarmas de relojes que rompen el silencio con su agudo estruendo. Son las tres de la tarde. Los deja sonar un rato, confía en que la despierten del letargo inconsciente en que ha pasado las últimas horas. Estira sus piernas con lentitud y apoya con fuerza sus delgados brazos sobre los bordes del sillón para ponerse de pie. Evade el espejo que tiene a su derecha por miedo y se dirige a detener cada uno de los relojes poco a poco. La sinfonía de alarmas termina. Diana mira por la ventana y sólo ve las calles que rodean a su edificio, con poca gente transitando como el martes cualquiera que es. Luego se sirve una copa de un vino tinto más que añejo, como si hubiese estado encerrado en una barrica por cientos de años. El sabor amarg...

Loreley

Imagen
LORELEY Estoy en medio de la bruma, en pleno amanecer. Estoy en un bote viejo y descuidado, remando en las aguas de un lago impasible que en días despejados no tiene horizonte. El frío se concentra debajo de mi piel y sella mis labios; no me siento capaz de emitir palabra alguna. Sé a dónde me dirijo, lo he visto. Creo saber. Parece que navego entre sueños mientras la neblina cubre mis dedos y frustra mi visión. Apenas escucho el constante golpeteo de los remos con el agua. Cualquier otro se habría detenido, a esperar que amanezca bien y vuelva la claridad. Esta vez prefiero dejar la conveniente racionalidad a un lado y dejarme guiar por la intuición que ignoré tantas veces. Mientras parece que no avanzo a ningún sitio, mi mente se concentra en imaginar situaciones fantásticas e inverosímiles que me podría traer esta niebla. Pienso en el mar y en su final, en esas presuntas cataratas gigantescas del fin de la Tierra. Pienso también en quedar atorado en una de las redes de...

Ausencia (Imperio Desmoronado)

Imagen
AUSENCIA (IMPERIO DESMORONADO) Siento tu ausencia. Lo hago mientras miro la ventana de este apartamento que renté en un cuarto piso por sugerencia tuya. La música hace vibrar las débiles paredes. Mis manos están jugando con una pluma y sosteniendo un papel en el que, hasta hace unos minutos, te escribía algo. Ya no quiero. No puedo. No hay lágrimas para ti, ni las habrá. Mi piel y mis ojos están secos. A todo esto se le consumió la alegría, la motivación, los suspiros…reina un silencio aterrador y un tedio visual. Fluye un temor de que la existencia esté por agotarse, en cualquier momento. Es el vacío profundo que deja tu esencia, ahora inexistente. Nadie ha sabido algo de mí en días. Las horas se han agotado, una por una, entre evadir la realidad con programas absurdos en la televisión y lecturas trascendentales que me hacen dormir. Golpeaba con furia mi costal de boxeo hasta que acabó agujerado, igual que mis puños. No podía entenderlo, no cabía en mi mente la posibil...

Espectros

Imagen
ESPECTROS Lo único que lo mantenía tranquilo cada noche era ese portentoso bombillo que alumbraba su pequeña choza. Veía a la luz con una sonrisa reprimida y una reconfortante sensación de seguridad en el estómago. Se negaba a confesarlo mientras tomaba con calma su cena, a base de amargo café y un trozo de pan. Pepe quería olvidar que era un niño de ocho años, quería sentirse valiente. Fuera de esa luz que a veces parpadeaba había una oscuridad que se tragaba todo lo que sus ojos conocían de día. A veces la Luna iluminaba el contorno de los cerros o en días despejados se alcanzaban a ver las tenues luces de las casas lejanas. Lo demás era el ruido de los insectos y de los murciélagos revoloteando en lo alto. A Pepe no le gustaba salir a esas horas, menos aun cuando no había luz alguna afuera. Siempre pedía a sus hermanos que lo hicieran o trataba de hacer que su madre le pidiera otra cosa. Le asustaba tener que guiarse tentando el terreno, sin siquiera poder ver sus mano...